Los cristales, siempre brillantes, el fondo que cambia de humor y la escenografía de moda. Un campo de batalla. Donde las corrientes y los remolinos acumulan lo que arrastran. Donde los alienígenas y los piratas no pudieron entenderse. Donde en el fondo todo son objetos y nada tiene vida.
Y los pañuelos desechables son el mejor copiloto de cine y de viaje.
1 comentarios:
los piratas que una mañana partieron y regresaron a mil años luz de distancia en el tiempo que transcurre y se escurre entre mis dedos presionándose sobre las teclas.
te amo beibi, me encanta como escribes auqneu no entienda mucho. o poco.
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